La Historia de un Vikingo

Ayer fue el día europeo sin víctimas mortales en carretera y desde Ni un peque más en peligro quisieron lanzar de nuevo una campaña maravillosa para que en España nos concienciemos de cuán importante es que los más pequeños viajen en el único sentido seguro para ellos, a contramarcha.

Y es que cualquier pérdida en cualquier situación es dolorosa, pero cuando la vida que se pierde es la de un pequeño que acaba de empezar a vivir y más en algo tan fortuito como es un accidente de tráfico… es algo que no solo duele sino que se vuelve difícil de asimilar.  Si encima le sumamos que el resto de ocupantes del coche han salido “prácticamente ilesos” una cantidad inmensa de preguntas o culpas se nos pueden venir a la mente.


Para mí el caso más impactante de todos fue y es el de Gabriel el Vikingo y quizás gracias a la cercanía y la claridad con la que siempre han hablado sus padres del asunto fue que descubrí cuan equivocada estaba frente a los Sistemas de Retención Infantil (SRI) que solemos usar.

Y aunque me lo pensé muy mucho… por el daño que les pudiera causar recordar una vez más todo, me decidí a escribirles para realizarles una entrevista donde poder tener datos totalmente claros de cómo fue el accidente al completo, porque siempre pueden quedar dudas sobre si realmente ese final tan trágico se podía haber evitado “simplemente” cambiándole el sentido de la marcha.